Los guardianes de la familia del frailejón ´Ernesto Pérez´ en Santander
Un grupo de familias campesinas del municipio de Cerrito en alianza con la empresa privada se encargan de cuidar al mejor amigo del agua en este ecosistema.
En 2020, Justo cuando el popular frailejón Ernesto Pérez completaba sus dos años de debut en la televisión, 19 familias de la Asociación Campesina Coexistiendo con el Cóndor de Cerrito, Santander, Acamco, unieron esfuerzos con la Fundación Parque Jaime Duque para proteger a los frailejones adultos y también vigilar el crecimiento de los más pequeños de su especie.
Almorzadero: único en el mundo
Más de 700 especies de plantas y animales habitan en el páramo del Almorzadero, como el cóndor de los Andes, el puma, el colibrí chivito y otros más
El agua gobierna el páramo de Almorzadero. La niebla que choca en las montañas rocosas se convierte en pequeños riachuelos que le dan vida a lagunas y humedales cristalinos. Con ayuda de los frailejones, nacen numerosos ríos y quebradas que abastecen a los pobladores de 19 municipios de los santanderes y Boyacá.
En este lugar cerca de 30 cóndores de los Andes sobrevuelan las montañas rocosas, la cifra más alta en todos los páramos de Colombia. El agua que resguarda el páramo del Almorzadero en sus montañas, humedales, musgos y frailejones, le da vida a importantes ríos de la región como el Servitá, que luego nutre al Chicamocha.
Así es la guardería de frailejones del páramo del Almorzadero en Santander
La familia de ‘Ernesto Pérez’ es preservada por personas que viven en pleno corazón del Páramo del Almorzadero.
Como si se tratara de su más grande tesoro, 19 familias que hacen parte de la Asociación Campesina Coexistiendo con el Cóndor, que viven entre los municipios de Cerrito y San Andrés (Santander) cuidan y protegen a la familia de ‘Ernesto Pérez’, los frailejones.
Su trabajo hace parte de una iniciativa liderada por la Fundación Parque Jaime Duque para preservar y conservar todas las especies que habitan en el Páramo del Almorzadero. Su amor por el ecosistema llevó a la construcción de viveros, la guardería de plántulas con más afecto del departamento.